MARIO MORENO ARCOS

MARIO MORENO ARCOS

Político de Talacha

Héctor CONTRERAS ORGANISTA

-¿Dónde nació Mario Moreno Arcos?

“Tuve la oportunidad de llegar a este mundo hace algunos ayeres en una comunidad de la sierra de Guerrero. Mis padres, de una manera circunstancial estaban por allá por cuestiones de su misma actividad, pero he vivido toda mi vida en esta ciudad capital, una ciudad que yo quiero y que la búsqueda de ser presidente municipal fue siempre pensando en cuál iba a ser mi participación para poder consolidar un proyecto que yo tengo para Chilpancingo, para mejorar la ciudad, insisto, a la que yo quiero mucho”.

-¿Cuáles son los nombres de tus padres, de tus hermanos? ¿por qué tus padres estaban en el lugar donde naciste?

“Mis padres Juana Arcos de Moreno y Juan Moreno Gómez se dedicaban a la ganadería y por eso se encontraban en esas zonas de la sierra, en Izotepec, Guerrero, donde yo nací, y somos una familia muy numerosa pero muy unida. Somos nueve hermanos, cinco hombres, cuatro mujeres de los cuales, de los hombres yo soy el mayor”.

-¿Por qué el nombre de Mario, y los nombres de tus hermanos ¿cuáles son?

“El asunto de mi nombre fue una decisión de mi abuelo. Me cuenta mi Mamá que ellos, mis padres, habían decidido que me iba a llamar Felipe, pero mi abuelo se opuso y él decidió que me registraran como Mario. Incluso me habían bautizado ya como Felipe, pero mi abuelo se opuso rotundamente. Fue una decisión de él, era yo el primer nieto barón, así es que él quiso que me pusieran Mario. Mis demás hermanos son: Fermín, Virgilio, Raúl, Ricardo, de mis hermanas Marina, Alicia, Etelvina y Guillermina”.

-¿Cuándo comienzas a estudiar?

“En Chilpancingo me toca estar en la Escuela Primaria Vicente Guerrero donde recuerdo muy gratamente a muchos de mis maestros, inclusive he estado con ellos, la maestra Queta, la maestra Cristina Bello del Valle, con el maestro Juan Casarrubias, en fin, obviamente con unos grandes recuerdos y donde empecé a participar muy activamente. Era yo desde el quinto año el declamador oficial de la escuela Vicente Guerrero. Fui un aficionado a la declamación”.

-Después, ¿qué estudios realizaste?

“Tuve la oportunidad de estudiar la Secundaria en la Raymundo Abarca. Posteriormente en la Preparatoria Uno de Chilpancingo; estudié también una carrera comercial como Contador, en una escuela de aquí mismo de Chilpancingo, y posteriormente en la Bancaria, como Contador también”.

-De tus amigos hay quienes te recuerdan con afecto, les da gusto que seas presidente municipal. Algunos dicen: Con Mario dimos grasa, fuimos aseadores de calzado…

“Sí, por supuesto, hay muchos amigos que conservo que nos tocó recorrer las calles de Chilpancingo, lo mismo vendiendo chicles, vendiendo periódicos, lavando carros, con distintas actividades, siempre buscando ayudar a la familia. Insisto éramos una familia numerosa y había que participar todos en poder llevar el sustento a la familia, y ahí nos conocimos con mucha gente de Chilpancingo, de quien yo guardo gratos recuerdos”.

-¿Estaba preconcebida la idea de ser presidente municipal, diputado, diputado federal, senador o gobernador?

“Jajajaja… Bueno, hay muchas cosas que todavía están muy lejos. Yo he platicado por ahí una anécdota. El día que entré por primera vez al ayuntamiento de Chilpancingo fue de la mano de mi Papá para ir a recoger mi cajón de bolear porque me lo habían quitado los policías en una redada que hicieron. Me quitaron mi cajón porque estaba prohibido bolear en algunas partes. Fue la primera vez que entré al ayuntamiento y quizás de cierta forma desde entonces soñé con poder yo trabajar en una oficina, no necesariamente de presidente, pero sí, trabajar en una oficina”.

-¿Fue un reto?

“Claro. Al final de cuentas desde muy pequeño mis padres me inculcaron el trabajo y tuve que tener distintas actividades, pero siempre superándome. Cuando tuve la oportunidad de bolear zapatos, trataba de ser el mejor. Ya cuando sentía que era un reto que había superado, tenía que dedicarme a otra cosa, a efecto también de poder ganar más dinero, siempre pensando en eso, y afortunadamente para mi fue algo extraordinario. Aprendí a hacer muebles, entré a trabajar a un taller de carpintería, y ganaba buen dinero; fui oficial de muchas actividades”.

-La ocasión que entraste al ayuntamiento soñaste con trabajar en alguna oficina, pero no se te imaginó llegar a ser presidente municipal. Ahora, ¿se ha presentado la ocasión de ir al Palacio de Gobierno y has pensado en trabajar en alguna oficina?

“Jajajaja… Bueno, yo trabajé en una oficina del gobierno del estado. Al final de cuentas pienso que son retos que se va trazando uno en la vida. Yo soy gente de trabajo, soy gente de talacha. Tengo todo el ánimo y todo el entusiasmo. Un día soñé con ser presidente municipal de Chilpancingo y dije que de llegar a ser presidente iba a ser mi máximo esfuerzo para poder consolidar que nuestra ciudad mejorara, y he empeñado mi tiempo y mi esfuerzo para poder consolidarlo. No sé el día de mañana. Si se presentara una oportunidad, un reto de ese tipo, para mi sería una maravillosa oportunidad para poder lograr, ¿por qué no?, un anhelo también de los guerrerenses. No lo descarto, no es algo que me inquiete, no es algo que me quite el sueño. Si se llegara a dar esa gran oportunidad para mi sería un gran privilegio, pero sobre todo sería una enorme responsabilidad y un reto del tamaño del mundo para poder lograr el anhelo de mucha gente”.

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